(Viene de PANORAMA DE LA EDUCACIÓN EN ESPAÑA I (Informe OCDE 2025): PRESENTACIÓN)
2.En 2023, la tasa de repetición en educación primaria (1,1%) es menor que
en la OCDE (1,4%), igualando la de la UE. En la primera etapa de secundaria, la
repetición ha descendido desde 2015 del 10,1 % al 7,0 %, aunque aquí sí
superamos ampliamente el porcentaje medio de repetición de los países de la
OCDE (2,5%) y de la UE (2,3%).
3.En la OCDE, la mayoría del alumnado de secundaria (90%) cursa programas
que permiten acceder a educación terciaria. En España, este porcentaje se
reduce al 59%, dada la variedad de itinerarios (4.º ESO, FP Grado Básico,
EOI,…)
4.En España, el 42 % de la población adulta ha alcanzado el nivel de
educación terciaria (universitaria o ciclos formativos superiores) en 2024,
porcentaje superior a las medias de la OCDE y la UE25. Entre 2010 y 2024 el
incremento ha sido de 11 puntos porcentuales.
5.A lo largo de los últimos catorce años, el porcentaje de personas adultas
que posee la primera etapa de educación secundaria como máximo nivel de
estudios ha decrecido en la mayoría de los países de la OCDE, especialmente en
aquellos que partían de una situación menos favorable. En España, ha pasado del
47,1 % en el año 2010 al 34,7 % en el 2024. Sin embargo, a pesar de esta
mejoría, la cifra sigue quedando alejada de las medias de la OCDE (18,5 %) y de
la UE25 (15,5 %). Respecto a 2010, España ha reducido este porcentaje en 12,4
puntos porcentuales.
6.La proporción de población con educación terciaria en España (42,3 %) se
sitúa ligeramente por encima del nivel de la OCDE (41,9 %) y es un porcentaje
más elevado que en la UE25 (38,6 %). En los tres casos, entre 2019 y 2024 se ha
producido un claro incremento de la población adulta que ha alcanzado el nivel
de educación terciaria, que en España ha sido de 3,7 puntos porcentuales, en la
media OCDE de 4,0 puntos y UE25 de 2,2 puntos porcentuales más.
7.Tras varios cursos en los que la tasa de bruta de graduados en
Bachillerato y Ciclos Formativos de Grado Medio apenas variaba, los últimos
datos apuntan a un ligero crecimiento que está favoreciendo un mayor equilibrio
en el nivel de educación de la población adulta española. La tasa bruta de
graduación en los ciclos formativos de grado medio ha pasado del 22,9 % en
2017-18 al 27,7 % en 2022-23.
8.En España, el 42 % de la población adulta ha alcanzado un nivel de
educación terciaria y la configuración de titulaciones está vinculada tanto a
la estructura del mercado laboral español, caracterizado por una fuerte demanda
en los sectores técnico, empresarial y sanitario, como a unas preferencias
formativas orientadas hacia estudios con mayores perspectivas de empleabilidad
y estabilidad laboral, en detrimento de campos como las humanidades o las
ciencias sociales.
9.La escolarización tiende a disminuir con la edad. Aun así, entre los 15 y
los 19 años, las tasas siguen siendo elevadas. En 2023, la tasa de
escolarización en España fue del 87 %, por encima de la media de la OCDE (84 %)
y en línea con la de la UE25 (87 %). Irlanda, Países Bajos y Portugal superan
el 90 %, mientras que las tasas más bajas se registran en Brasil (72 %),
Colombia (62 %) y México (60 %).
10.En cuanto a la segunda etapa de educación secundaria de carácter
general, España alcanza una tasa de escolarización del 44 %, superior a la
media de la OCDE (37 %) y de la UE25 (33 %). Pero, en los programas de
formación profesional de esta misma etapa, España presenta una tasa del 15 %,
inferior a la media de la UE25 (29 %) y a la de la OCDE (23 %).
11.Por género, se observan diferencias. De media, en los países de la OCDE,
las mujeres representan el 54 % del alumnado en programas generales de segunda
etapa de educación secundaria, frente al 45 % en los programas profesionales.
En España, la distribución es algo más equilibrada: 52 % en los programas
generales y 48 % en los profesionales.
12.El acceso a los estudios de educación terciaria constituye un pilar
fundamental para el progreso económico, la equidad social y el desarrollo
sostenible. Los diferentes itinerarios existentes en este nivel educativo
resultan determinantes para el futuro de los ciudadanos y para satisfacer las
necesidades nacionales en lo que a las habilidades y competencias se refiere. A
medida que aumenta el número de personas que accede a niveles superiores de
educación, se vuelve necesario conocer el perfil de quienes optan por la
educación terciaria, qué estudian y dónde lo hacen, para así diseñar políticas
educativas inclusivas y con visión de futuro, junto con estrategias específicas
que favorezcan la participación y el éxito de todos los grupos
infrarrepresentados o en situación de desventaja. España presenta altas tasas
de finalización en salud y bienestar (82 %), muy por encima de las de los
estudios STEM (60 %), con una brecha superior a 20 puntos, en línea con la
tendencia internacional.
13.El estudio detecta diferencias de género en la finalización de los
estudios, especialmente en las áreas STEM. Aunque las mujeres representan solo
el 30 % de los nuevos ingresos en estas disciplinas, en la mayoría de los
contextos una mayor proporción cambia de programa o nivel antes de graduarse en
comparación con los hombres. La investigación vincula este fenómeno con
experiencias de aislamiento, microagresiones y una cultura dominada por hombres,
así como con un menor sentido de pertenencia, factores asociados a una menor
persistencia.
14.Distribución de la población entre 18 y 24 años (datos de 2024): A. En
educación: 60% (OCDE: 54%; UE: 58%); B. No en educación y empleada: 22% (OCDE:
32%; UE: 29%); C. No en educación ni empleada: 18% —se ha reducido 2.1 puntos
desde 2019— (OCDE: 14%; UE: 13%).
15.En 2024, la tasa de empleo de personas con formación universitaria en
España es del 84% (frente al 87 en la OCDE y al 89 en la UE); con secundaria
postobligatoria un 74% (frente al 78 en la OCDE y al 79 en la UE); y con
primaria o secundaria obligatoria un 62% (frente al 60% en la OCDE y al 57 % en
la UE).
16.El gasto por estudiante en España como porcentaje del PIB per cápita
–incluyendo primaria, secundaria y terciaria— es del 26.5% (frente al 25.3 y el
24.3 de la OCDE y la UE, respectivamente). Pero en términos absolutos, el gasto
anual por estudiante en España medido en dólares es de 13.385, frente a los
15.023 de media de la OCDE y los 14.285 de la UE. Entre 2015 y 2022, España
aumentó su gasto total en educación más que la media de la OCDE y en línea con
la UE25, aunque el gasto por estudiante creció menos. El gasto público de
España por estudiante de educación primaria es de 9 634 dólares y en primera
etapa de educación secundaria de 11 538 dólares, por debajo de las medias
internacionales de OCDE y UE25. (En 2009, España destinaba 10.094 dólares al
año de gasto público por cada alumno en la educación pública.) En España hay
importantes diferencias por comunidades: El País Vasco, la comunidad autónoma
con mayor gasto por estudiante, invierte 2 veces más que la Comunidad de
Madrid, la región con el menor gasto.
17.El porcentaje de la población entre 18 y 24 años que no está estudiando ni tampoco está empleada en España es de un 9.2% (2024), muy superior al 5.5% tanto de la OCDE como de la UE.
18.En España (2024), la tasa de desempleo entre la población de 25 a 34
años con un nivel educativo inferior a la segunda etapa de educación secundaria
fue del 21 %, una de las más altas entre los países analizados, junto con
Finlandia, Grecia o Suecia. Esta tasa se reduce al 14 % entre quienes han
completado la segunda etapa de secundaria, y al 9 % en el caso de quienes
cuentan con educación terciaria. Esta relación inversa entre nivel educativo y
desempleo también se observa en las medias de la OCDE y la UE25, aunque con
tasas más bajas que las de España. En ambos casos, la tasa de desempleo es del
13 % (OCDE) y 16 % (UE25) para quienes no alcanzan la segunda etapa de
secundaria; del 7 % para quienes sí la completan o finalizan la educación
postsecundaria no terciaria, y del 5 % para la población con estudios
terciarios.
19. En España, el 26 % de la población adulta con
bajo nivel de competencia lectora participa en programas de educación o
formación, frente al 73 % de quienes tienen un nivel alto. En la media de la
OCDE se produce una situación similar (26 % y 70 %, respectivamente).
20. El número total de horas obligatorias de clase en
primaria en España es similar a la media de los países OCDE. Pero, en la
primera etapa de educación secundaria, España supera en más de 140 horas la
media de la OCDE. En ambas etapas, en España hay más horas de clase al año que
en la media de países de la UE25. España con 7890 horas de instrucción obligatoria (4733 en primaria y 3158
horas en primera etapa de secundaria) se encuentra por encima de las medias
internacionales de la OCDE y de la UE25, en concreto 287 y 996 horas por
encima, respectivamente.
21. España el número de estudiantes por docente es inferior
a las medias de la OCDE y de la UE25 en las etapas educativas de educación
primaria y secundaria. Únicamente en la primera etapa de educación secundaria
se iguala respecto a la media de la UE25. El número medio de estudiantes por clase en los centros de primaria en
España es igual a la media de la OCDE (21 estudiantes), mientras que, en la
primera etapa de secundaria, España presenta un tamaño medio de la clase
superior a las medias de OCDE y UE25. Entre 2013 y 2023, en España el tamaño medio de las clases en primaria se
redujo en 1 estudiante, mientras que en la primera etapa de secundaria se
mantuvo igual.
22. En todos los niveles educativos, el salario del
profesorado en España es superior a la media de la OCDE y de la UE25.
Sin embargo, el tiempo necesario para alcanzar el tramo más alto de la escala
salarial es, en el caso de España, uno de los más largos entre los países de la
OCDE.
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2025 en
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EDUCACIÓN EN ESPAÑA III: PRESENCIA DE LA RELIGIÓN EN LA ENSEÑANZA PÚBLICA" PULSAR AQUÍ
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