miércoles, 1 de septiembre de 2021

Ediciones Laberinto, psicología y homosexualidad

Transcribo a continuación el escrito que dirigí el día 24 de agosto de 2021 a EDICIONES LABERINTO

Estimados responsables de la Editorial Laberinto:

Soy profesor de filosofía en el IES Padre Manjón de Granada. De un tiempo a esta parte, utilizamos su texto de Psicología para 2º de Bachillerato (Autor: Juan Antonio Vela León). He detectado en el mismo algunos contenidos relativos a cuestiones de género (concretamente en lo referente a conductas homosexuales) que considero inapropiados. Quiero hacerles llegar cuáles son dichos contenidos para que reflexionen al respecto y decidan si deben modificarlos en futuras ediciones.

-Libro de teoría:

1.Página 80: Refiriéndose a la impronta o troquelado: “La homosexualidad masculina entre los animales puede tener su origen en una impronta no habitual: los machos con apego hacia otros machos que ejercieron la función de “madre” tienen tendencia a formar parejas con individuos del mismo sexo”. (Se identifica la homosexualidad como conducta atípica originada por una identificación inadecuada del progenitor en los primeros momentos de la vida).

2.Página 94: Refiriéndose a la terapia aversiva: “Los psiquiatras que, todavía hoy, consideran la homosexualidad como una enfermedad que hay que “curar”, proponen esta misma técnica: Martin Sligman la utilizó en los años 60, pero posteriormente reconoció que solo resultaba eficaz para los sujetos que, más que claramente homosexuales, eran bisexuales”. (Considero fuera de lugar que un libro de texto que solo debe contener información científica contrastada, recoja consideraciones acientíficas de la homosexualidad ampliamente rechazadas por la comunidad científica y la O.M.S. -Organización que, como bien se indica en la página 161, “dejó de considerar la homosexualidad como “trastorno mental” el 17 de mayo de 1990 (desde entonces <<Día Internacional contra la Homofobia>>)”.

3.Páginas 140-141: Refiriéndose a las críticas al Informe Kinsey: “Otros estudios posteriores más cuidadosos han arrojado porcentajes considerablemente más bajos de comportamiento sexual atípico (el subrayado es mío): la homosexualidad pasa de un 10% en el Informe Kinsey a otras cifras que van del 1 al 3% en distintas encuestas realizadas para detectar factores de riesgo en la transmisión del SIDA”. (En este caso, se cometen varios errores: 1.Se refiere, de nuevo, a la homosexualidad como conducta atípica; 2.Se vincula la práctica homosexual con factores de riesgo en la transmisión del SIDA; y 3.No se citan las fuentes de esos supuestos “estudios más cuidadosos” que reducen drásticamente la incidencia de las prácticas homosexuales). En la página siguiente, leemos: “Simon LeVay descubrió en 1991 rasgos distintivos claros en el cerebro de los varones homosexuales, concretamente en el hipotálamo”. (Se refiere aquí a un estudio obsoleto y superado por investigaciones posteriores más rigurosas y aceptadas en las ciencias cognitivas actualmente. Se persiste en la idea acientífica de presentar la conducta homosexual como conducta atípica con carácter patológico y con raíces en un supuesto mal funcionamiento biológico) 

4.Página 156: Refiriéndose a los mecanismos de defensa (en concreto, al desplazamiento): “También podemos convertir deseos o impulsos de los que nos avergonzamos en sentimientos que la sociedad valora positivamente (por ejemplo, el deseo incestuoso en amor paternal, filial o fraternal, o la atracción homosexual en amistad y compañerismo)”. (Se vincula la homosexualidad con conductas socialmente rechazadas, como el deseo incestuoso. Asimismo, se presenta la amistad y el compañerismo como actitudes positivas frente a la atracción homosexual).

-Libro de práctica:

Página 74: En el apartado “Trastornos mentales y conductuales” se plantea la siguiente actividad: “Aplica el doble criterio (individual y social) en la consideración o no de la homosexualidad y la adicción al tabaco como trastornos mentales. Saca tus propias conclusiones y exponlas de forma razonada” (Volvemos a encontrar aquí una referencia a la homosexualidad bajo el epígrafe de “Trastorno mental y conductual”, situándola, además, junto a una adicción -el tabaquismo-).

Ruego consideren y revisen la idoneidad de todos estos contenidos.

A la espera de su respuesta, les saluda atentamente.

Ángel Ramírez Medina

Una semana después, no había recibido ninguna respuesta por parte de la Editorial Laberinto, ni tan siquiera un acuse de recibo. Tras un nuevo escrito donde les anunciaba otras iniciativas y les indicaba la conveniencia de manifestarse ante mis comentarios, he recibido esta respuesta:

 Buenos días, Ángel. Efectivamente recibimos su escrito y lo hemos compartido con nuestro equipo editorial, así como con el autor del libro de texto. Lo tendremos en cuenta de cara a la futura reedición de este libro con la adaptación al nuevo currículo, donde adaptaremos al mismo no solo esta cuestión, sino todos los temas del libro. Le agradecemos mucho sus comentarios y el tiempo que ha dedicado a ellos, así como el uso de nuestro manual para su asignatura. Un saludo.


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sábado, 28 de agosto de 2021

¡Viva la risa!


"Sé serio. Lleva seriedad, solemne seriedad a tu vida, aunque te digan los paganos que eso es ensombrecerla, que la haces sombría y deprimente". Así aconseja Miguel de Unamuno en un fragmento de su '¡Adentro!', que hube de comentar allá por junio del año 1983 en la prueba de Selectividad que me abriría las puertas de la Universidad en mi soñada Granada. ¡Cuánto gustó aquel texto al joven católico, impetuoso y mojigato que yo era! (transformado en el viejo descreído que vengo siendo a fuerza de vivir en camino; pues quien camina mucho, ve mucho y cree poco).

Yo ya había conocido el poder redentor de la risa en los rostros queridos de mi madre y de mi mejor amigo de la adolescencia, Antonio, poseedor de una risa contagiosa y un humor amable. Pero, muy pronto, ya como estudiante de Filosofía, tendría ocasión de valorar también sus miríficos efectos liberador y sanador de la mano de gigantes de la cultura griega como el comediógrafo Aristófanes o el materialista Demócrito de Ábdera, apodado el Risitas por su cachondeo mental, que tanto disgustaba al solemne Platón. Si a Heráclito, el Oscuro, la estupidez humana le deprimía, al abderita le hacía reír. Representan sendos modelos de sabiduría, aunque siempre haya gozado de mejor prensa el primero. Diógenes, el Cínico, también la empleó como arma de crítica, y mira lo que acabó significando el término 'cínico'.
Filósofos contemporáneos le han prestado atención. Así, Manfred Geier en su "De qué se ríe la gente inteligente" (Editorial Rowohlt, 2006), dedica un capítulo al esfuerzo de Platón por erradicar la risa del ámbito filosófico. Y Gustavo Bueno en "Ética de la risa", enjundioso artículo, expone la que denomina teoría noética de la risa que, a diferencia de la perspectiva noemática, hace consistir su esencia en una relación de la mente consigo misma y no con un objeto externo.
A diferencia de la sonrisa macilenta y beatífica, la risa espontánea y franca, la carcajada, tuvo siempre mala acogida en la caverna. Así lo entendía Eco: el venerable Jorge de Burgos arrojaba el humor y la comedia a las llamas del infierno en "El nombre de la Rosa" porque, con clarividencia,  manifestaba que "la risa mata el miedo y sin miedo no puede haber fe".
La risa, la fiesta y el juego, actividades tan afines como improductivas,  pues no pretenden sino distraer y divertir.
Dichoso sea quien, sustrayéndose a redes, compras y viajes, a ellas se entrega en el tiempo de ocio, tan exiguo ya como elogiado por Lafargue, yerno díscolo del hacendoso K. Marx. Las tres nos hacen confraternizar, crear comunidad; y son, al mismo tiempo, expresión privilegiada del divino acto creador, al decir de Nietzsche, otro acérrimo defensor de la alegría. Su profeta ateo, Zaratustra, exclama: "Yo he santificado el reír. Vosotros, hombres superiores, ¡aprended a reír! "-.
Pero, hay risas diversas. Las hay ingenuas, siniestras y canallas, fingidas y sinceras, sabias e insensatas. Porque, como todo lo humano, reír tiene su lado inquietante, abismal. Lo que las asemeja es que tanto el que ríe, como el que celebra y juega, manifiestan complacencia y una cierta soberanía sobre las circunstancias. Y que son portadoras de feraces semillas de locura y rebeldía bufonesca.
Reír y jugar nos devuelven al paraíso perdido, a un espacio sin normas o, al menos, con otras normas. Actitudes vitales profundamente humanizadoras, aunque no exclusivamente humanas -Jane Goodall nos enseña la risa de los chimpancés, y sabemos que hasta las ratas ríen, gracias a algún neurólogo de Humboldt-. Esto basta para comprender la importancia de la risa como elemento sanador y socializador a lo largo de la evolución de los mamíferos. La risa es contagiosa porque activa nuestras neuronas espejo, pendientes siempre de nuestros semejantes para que gocemos con su placer y sintamos su dolor.
Pero que sigue siendo muy necesaria ahora, tanto frente a la compostura formal exigida en contextos como el laboral y el académico; cuanto ante ese producir-consumir-comunicar perpetuo en el que nos quieren engalgados de la mañana a la noche, en el trabajo y en el ocio, los poderes sin alma del gran mercado on line en que sobrevivimos.

(Más sobre Andújar aquí: Andújar en mi recuerdo

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La filosofía pedante y la risa

 Les Luthiers nos ofrecen en esta actuación un excelente ejemplo de humor filosófico: DILEMA DE AMOR

https://www.youtube.com/watch?v=p9ZdeARKTzE

Más humoradas filosóficas AQUÍ

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domingo, 14 de febrero de 2021

¿DE QUÉ SE RÍEN LAS RATAS?

 

Instalación minimalista de Sandback 
Museo José Guerrero (Granada)

       Un estudio llevado a cabo por neurólogos de la Universidad de Humboldt, en Berlín, aparecido en la revista Science en noviembre de 2016, nos sorprendía  al revelar que la risa ha dejado de ser un atributo exclusivo de los primates -Jane Goodal ya nos hizo perder la patente humana en favor de los chimpancés-. Las ratas también ríen.

En este contexto, estimo pertinente preguntar qué hace reír a estas pingües compañeras de ciudad que llevan siglos observándonos desde las alcantarillas y viviendo plácidamente a nuestra costa. Tal vez, nuestra fatua vanidad combinada con la morrocotuda persistencia humana en los errores de siempre sean la causa de su hilaridad.
    Un ejemplo de lo que digo es el debate surgido estos días a partir de las declaraciones del vicepresidente del gobierno a cuenta de la escasa calidad de nuestra democracia. Sus palabras son replicadas con ira al unísono por el ala más conservadora del principal partido de la coalición de gobierno y por los herederos de la rancia caverna Fernandina. Para partirse de la risa en el seguro escondite de un imbornal desde el que, seguramente, nos animan a persistir en nuestra estupidez.

Pero, ¿hay déficit democrático en la España de hoy, cuarenta y cinco años después de muerto el general golpista que impuso su santa voluntad durante buena parte del siglo veinte?

Hay hechos que lo confirman. Sin ánimo de exhaustividad, aquí va una somera enumeración de algunas de estas contumaces evidencias del siglo XXI:

-La defensa a ultranza de una anciana y achacosa Constitución que recoge en sus artículos la inmunidad del rey o la prioridad del varón frente a la mujer en la sucesión de la Corona. O que prohíbe celebrar un referéndum para decidir sobre la secesión de una región del país, a diferencia de lo que sucede en democracias avanzadas como Canadá o Reino Unido.

-El reparto político de puestos en el Consejo General del Poder Judicial y en los tribunales superior y constitucional, que compromete la independencia judicial. Y esto combinado con el aforamiento masivo de cargos públicos que les garantiza ser juzgados en exclusiva por esas altas instancias judiciales, elegidas por sus propios partidos.

-El negar el derecho a votar el modelo de Estado que queremos, para poder escoger entre una monarquía (que como está formulada es heredada del franquismo) y una república federalista y laica. También nuestros vecinos tuvieron monarquías que pasaron a mejor vida.

-La existencia de partidos políticos con responsabilidad de gobierno que se niegan a condenar la dictadura franquista.

-La vigencia de unos acuerdos preconstitucionales con la Iglesia católica que, entre otros muchos privilegios, aseguran la presencia de la enseñanza de la religión católica (y también la musulmana y la judía) en las escuelas públicas; o convierten al Estado en recaudador, a través del IRPF, de fondos para el sostenimiento de esa entidad privada que es la Iglesia católica, o la eximen del pago de determinados impuestos, como el IBI.

-La entusiasta participación de autoridades públicas en manifestaciones y ritos confesionales católicos.

-Las graves deficiencias en la libertad de expresión que mantienen en la cárcel a un buen número de artistas por supuestos delitos de injurias al rey u otras instituciones del Estado.

-Las decenas de miles de víctimas de la dictadura que permanecen aún en fosas comunes aguardando una reparación que no llega.

-La pervivencia de inscripciones de exaltación a fascistas y miembros del régimen dictatorial franquista en fachadas de templos, en calles y plazas.

 -O, en fin, una desigualdad económica que no para de crecer en una sociedad que pretende ser socialista en el reparto de las pérdidas (multimillonarias ayudas públicas a la banca o a las empresas), pero liberal en el reparto de los beneficios.

 La respuesta no puede ser sino afirmativa: sí que hay déficit democrático en nuestro país. Dicho lo cual, debo señalar que los exabruptos de Pablo Iglesias son eso, bravuconadas que solo parecen buscar notoriedad para un ego inflamado, de esos que deben de hacer reír a gusto a nuestras impenitentes compañeras urbanitas.

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jueves, 14 de enero de 2021

Latín y Griego... ¿todavía?

ic A Juanmi, luchador generoso, amigo entrañable, buena gente.

Miguel Ángel Rubio Mirón (Granada)   

Recuerdo una conversación con un compañero de profesión y de afectos. Hablábamos de nuestro trabajo, de las dificultades crecientes que conlleva, de los sinsabores, y poco a poco, como otras veces, acabamos derivando en las alegrías que proporciona el enseñar a los alumnos y aprender con ellos. “Lo más importante es el amor a los alumnos” quise concluir “Y a tu materia” añadió él. Amor y respeto por unos y por otra. Para servir de ayuda en las dificultades y para estimular la curiosidad y animar a descubrir el mundo y a nosotros mismos.

Instalación minimalista de Sandback 
Museo José Guerrero (Granada)
    Curiosidad. Hace unos días Nuccio Ordine hablaba en un artículo en El País de la curiositas, requisito fundamental para aprender y que precisa de un tiempo reposado. ¿Lo tenemos hoy? Es más necesario que nunca. Homo sum; humani nil a me alienum puto “Soy un hombre. No considero nada de lo humano ajeno a mí”. La primera vez que leí estas palabras, de adolescente, quedé deslumbrado. Una expresión que condensaba la plenitud del humanismo clásico. Cuando descubrí que la cita procedía del Heautontimorumenos, “El atormentador de sí mismo” (Ter. Heaut. 77), una comedia de Terencio, imbuida del nuevo gusto filohelénico de los Escipiones, pero comedia, y que, mutatis mutandis, no estaba muy lejos del ámbito en el que hoy situaríamos a “la vieja al visillo”, sentí una decepción… que al poco se convirtió en regocijo y, finalmente, en luz que permite vislumbrar las cosas. ¿No es la curiosidad natural lo que llega a animar, al menos ocasionalmente, la inquietud intelectual, el deseo de conocer? El niño que mira el horizonte y se pregunta, sobrecogido por la inmensidad del mar, qué habrá más allá emprende su camino para conocer el mundo. De la curiosidad tenemos que hacer la llave que facilite la entrada en la senda del conocimiento. Y si le ponemos mucho teatro, mejor. Y si rompemos los límites espaciales del aula y del corsé de las materias compartimentadas, todavía mejor.

    Vayamos por partes:

    Léxico y etimología: -“Conocer el origen de las palabras que conforman nuestra lengua y su semejanza o lejanía con las de otras lenguas cercanas nos permitirá expresarnos en nuestra lengua y comprender mensajes generados en ella mejor y con más riqueza y placer.” -“¡Puff! Suena a rollo aburrido” -“Tampoco hay que despreciar un poco de aburrimiento. Mientras no resulte tedioso…” -“¿Te… quéee?” -“Tedioso, de taedium.”

    Con el trabajo, aunque sea una especie de “tortura” tripalium, tendremos que procurar el entusiasmo “elevándonos a la condición de dioses”, por mucho que sea efímero “lo que no cuenta con más de un día” y luego nos cause nostalgia “dolor por el regreso”. Lo importante es que no caigamos en el des-ánimo “viento que insufla la vida” y que impere la concordia “corazones compartidos”.

    Y también: “En estos tiempos difíciles conviene ser estricto / estrecho, pero no abundar “desbordarse” en ello, para no convertirse en una persona  fría / frígida y solitaria / soltera, por muy delicado / delgado que se sea”.

    A estas alturas María J. ha dejado escapar del cerco de sus dientes varios “¡Halaaa!” y ya, con nuestro traje subacuático, estamos listos para nuestra inmersión en las palabras. -“Un amigo de mi hermana me dijo algo de “ornitólogo” y yo puse cara de “plaff” y no supe qué decirle” “A ver… -logo / -logía ya lo hemos visto en tecnología, biología, filología… El otro formante tiene que ver con animales que tienen plumas. ¿Entonces?” y entonces Laura, precipitada, -“Ya sé. Son los animales que ponen huevos” y Fran, chistoso “Eso en todo caso serán las ornitólogas”…

    En fin, una vez repuesto, les digo que lo busquen en casa y que al día siguiente les hablaré de Hai órnithes, una comedia de Aristófanes, comediógrafo griego.

    Me despido “Valete et vivite! Ad crastinum!” y Luisa “Magister, ¿eso tiene que ver con “procastinar” -sic-?”… -“¿De dónde habrán sacado ese “palabro?”

    Para explicar qué era eso de El latín vulgar y las lenguas romances se me ocurrió ofrecerles el poema que comienza Vivamus, mea Lesbia, atque amemus…(Catulo V) en latín, español, francés y euskera. Aprovechando que Lluís estaba en clase le pedí una traducción al catalán. En mi último curso tenía, además, versiones en gallego, italiano y rumano. Ventajas de la diversidad en una escuela pública integradora. ¿Para cuándo también laica / lega? ¿Ad Kalendas Graecas?

    Lingua Latina: Nuestras letras son las del abecedario latino, que los latinos, gracias a los etruscos, adaptaron del alfabeto griego, que surgió del alefato semítico, que… Breve historia de la escritura. Soporte duro, papiro y pergamino. A buscar información sobre la copa de Dípilon y la fíbula de Presente.

    Todo muy lejano ¿verdad? Nos familiarizamos con las letras griegas sirviéndonos del papiro del pequeño Teonito, en el que este regaña a su padre por no haberle llevado en su viaje a Alejandría (Rev. Iris, dic. 2000). Aprendemos algo de epigrafía y a leer latín, además de con Catulo V, con la inscripción funeraria de C. Bebius Marcianus, sexitano de 10 años, 8 meses y 28 días (MAN, Nº R. 37802) STTL.

    De camino al MAEG nos detenemos ante varias inscripciones latinas (en la Facultad de Derecho, una con un tremendo Ablativo Absoluto Imperante Franco…) y después de la visita al Museo paseamos para ver otras inscripciones más actuales, tan bellas y sugerentes como maltratadas y abandonadas, en el camino de la Fuente del Avellano.

    Tras saber leer, toca empezar a estudiar la lengua latina para saborear lo que nos dicen sus textos. Semejanzas -muchas- y diferencias -menos, pero descomunales- con nuestra lengua. Al explicarles la categoría gramatical de Caso, me dejo llevar por mi lado Mr. Hyde. En un texto breve y asequible, Ariadna, una joven griega, ve cambiar el nombre que indica su situación social, serva, hasta en cuatro ocasiones, sin cambiar de Número gramatical, hasta que finalmente es manumitida. ¿Por qué esos cambios?

    Caras de asombro y algunas de espanto al descubrir que, teóricamente, un nombre en latín podría tener hasta ¡12 formas! Algo parecido, de lejos, a lo que tenemos en español con los pronombres personales: “¿Quieres a yo? ¿Vienes con yo? ¿Traes algo para yo?” ¡¡!!. Y si le pones teatro, se parten.

    Rebajemos la tensión. No se trata de convertirnos en la Reserva Gramatical de Occidente. Aunque haya quien siga aún el método Manolito –el personaje de Mafalda que le saca punta al lápiz con la uña de su pulgar- “Yo machaco la gramática el primer trimestre y luego a traducir César sin cesar. El que vale, vale, y el que no, a Ciencias”, somos muchos los maestros que hemos recuperado, más o menos adaptados, métodos propios del aprendizaje de las lenguas “vivas”, o cercanos. No se trata de que los alumnos se expresen en latín, que ocasionalmente es divertido y estimulante, pero sí de que los textos se lean de forma natural, con una dificultad y una riqueza crecientes. Y si ofrecen historias atractivas, que con frecuencia puedan ser dramatizadas, mejor que mejor.

    El primer año que trabajé, hace ya muchos, con el Curso de Latín de Cambridge, sorprendí a Raúl, mi alumno más revoltoso, con los ojos humedecidos en la lectura final de la Unidad I, en la que Caecilius muere a causa de la erupción del Vesubio.

    -“Avete omnes! Quomodo valetis, discipuli discipulaeque?” -“Bene valemus, magister!” Todos los días se habla algo de latín en clase.

     Y luego, disfrutar de Plauto, de Catulo, de Fedro, de Salustio… y hasta de César, con adaptaciones cuando es necesario, es más probable. Y casi nadie se pregunta ya por qué estudiar una lengua “muerta”.

    Historia. Hispania Romana.

    Historia vero testis temporum, lux veritatis, vita memoriae, magistra vitae... (Cicerón, De oratore, II, 36).

     Quien no conoce su historia se expone a prolongarse en la candidez de la infancia. ¿También la historia pasada? ¿Pertenecen sólo al pasado la oligarquía, la tiranía, la guerra preventiva, el imperialismo, la demagogia y la manipulación del lenguaje, la parresia y la isegoría consustanciales a la democracia? No son pocos los intelectuales y estudiosos que invitan hoy a mirar a la antigua democracia ateniense para revitalizar las nuestras (Pedro Olalla, Grecia en el aire). Con todas sus imperfecciones, incluida la marginación de la mujer -pese a Antígona, Medea, Hipatía, Cornelia, etc.-, la esclavitud o la injusticia destructora como manifestación de poder -el diálogo de los melios- se presta al debate histórico y proyecta luces sobre nuestro mundo de hoy.

    Del mismo modo que los períodos de la historia de Roma, con sus episodios legendarios -Coriolano, Cincinnato, Clelia…- o históricos propiamente dichos -rebeliones de esclavos, patricios y plebeyos, guerras civiles, Augusto…-. Contamos con las fuentes escritas y con abundantes recursos: documentales, películas de sobra conocidas o menos divulgadas. Muy interesante el visionado y posterior coloquio sobre Cesare deve moriré de los Taviani o La fuente de las mujeres, de Radu Mihaileanu.

    Y por otra parte, las piedras que hablan, raíces que nos fijan en una tierra y en una historia, y que, a la vez que nos enseñan que todo pasa, extrañamente afirman que nada se pierde si queremos darnos cuenta e incorporarlo en nosotros. Impresiona el teatro de Acinipo que se yergue en medio de un páramo, la ciudad de Baelo Claudia rescatada de una hoz de dunas frente al mar, el tramo de doble arcada del acueducto de Sexi entre chirimoyos, la vista desde la Pnix al atardecer. Emocionan el Mosaico de los Amores de Cástulo o los de la villa de Salar, que vuelven a ver a luz; las formas delicadas del efebo de Antequera; la tumba de la liberta Acilia Plecusa; el Hermafrodito de la villa de Almedinilla…

    De todo esto y más han salido trabajos de investigación de los alumnos, más o menos brillantes, muy elaborados casi todos.

    Literatura. Mitología. Pensamiento.

    De “la cólera de Aquiles” al “Animula vagula, blandula” de Adriano, del lamento desgarrador de  las Troyanas al trastorno de Euclión por un maldito tesoro encontrado, pocas cosas hay tan gratas en una clase como la lectura en voz alta y el comentario de pasajes seleccionados, incluso en ocasiones desde la lengua original con el apoyo de una buena versión al español.

    Non ignara mali, miseris succurrere disco” (Virgilio, Eneida, I, 630) “al no desconocer yo misma la desgracia, he aprendido a socorrer a los desdichados”  le dice la reina Dido a Eneas al ofrecerle acogida tras naufragar su flota en su peregrinaje hacia una nueva tierra para él y los suyos. El mismo mar surcan ahora mismo nuevos eneas, sin Dido acogedora.

    “Tu mihi curarum requies, tu nocte uel atra

       lumen, et in solis tu mihi turba locis” (Tibulo, Carmina, III, 19, vv. 11 y 12)

    “Tú, decanso de mis cuitas, tú, en la noche oscura,

      luz, y para mí, en los lugares vacíos, multitud”

    ¿Y ellos, los alumnos? Miguel Ángel y Álex se convierten en Sosias y Mercurio ante sus compañeros, público entregado. Paula cabalga por la literatura española a lomos del Asno de Oro. A Mary le propongo un trabajo sobre la relación entre Catulo y Lesbia a la luz del corpus catuliano, y ella, genio y figura, lo cambia y lo hace sobre Lesbia y Catulo. Juan Antonio, que ha cogido Latín a su pesar, porque le han dicho que le servirá para Derecho Romano en su futura carrera, deslumbrado, hace una exposición brillante sobre la Primera Catilinaria. Y Marina, transformada en una Antígona indómita, me replica a mí, Creonte más columna que nunca, con la energía de su “No he nacido para compartir el odio, sino el amor” y me deja sin palabras.

    Todos los alumnos de 1ºB en silencio, sobrecogidos por el Lamento de Dido interpretado por Jessye Norman.

    Pasamos a los mitos y su presencia en la Literatura y el Arte. Es el dominio de Ovidio, en traducción directa o en versión dramatizada. Orfeo y el poder del amor y de la música. Céix y Alcíone, transformados en aves marinas. Orión dominando el cielo en las noches claras de invierno. Erisictón y el consumo desenfrenado. Ícaro y su vuelo libertario. El Minotauro reinventado por Borges.

    Belleza y significado. Lucía y sus trabajos de mitología… con unos comentarios sobre los mitos y un análisis de las obras de arte inspiradas en ellos, también me deja sin palabras. Alumnos aprendiendo y disfrutando.

   Y pensamiento. De la mano de los mitos nos internamos en el humanismo: Conocimiento y filantropía. Edipo y Prometeo.

    Edipo, que quiere escapar de su destino y con su inteligencia vence a la Esfinge, se precipita en él por su necesidad de saber. Indaga, aun sospechando que lo más terrible se ha cumplido. (kýlix ática. Ingres. Moreau…)

   Prometeo, luz y progreso para los hombres, se rebela frente al poder de Zeus por su filantropía. (Goethe. Füger. Cossiers…).

    En el s. XVI Sebastian Castellio, uno de los humanistas más valorados del momento, defendiendo la libertad de conciencia, se enfrentó a Calvino por la ejecución de Miguel Servet, esgrimiendo que “matar a un hombre no es defender una doctrina, sino matar a un hombre”. Y en la última época de su vida escribió una obra cuyo título tiene este sugerente comienzo: De arte dubitandi…

    También Sócrates y su actitud ante la cicuta. La belleza y la bondad en el retrato de Giovanna Tornabuoni, con el epigrama de Marcial. Lucrecio, la ciencia y la muerte. Diógenes y la secta del perro. Marco Aurelio. Montaigne…

Latín y Griego… un placer muy conveniente, siempre. 

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viernes, 18 de diciembre de 2020

LA LEY CELAÁ, DIÓGENES Y LOS CÍNICOS

   

El Gimnosofista Olmo de Granada ante
la puerta de la Catedral a la hora
de la misa de domingo
  Decía Diógenes de 
Sínope, el cínico, que el mundo es una sola casa de todos, una aldea global; y, cuando alguien le preguntaba por sus orígenes,  contestaba que no era ciudadano de Atenas o de Grecia, sino del cosmos, del mundo. Así nace en la antigua Grecia el concepto de cosmopolitismo. Este primer ácrata, una especie de protohippie, se rebelaba contra las normas y convenciones morales. Sus enemigos le insultaban llamándole "perro" (kynós, cínico) y "Sócrates loco" (apodo debido al envidioso Platón). Diógenes debió de pensar que la convención más constrictiva era la de la nacionalidad y el Estado a ella asociada. ¡Qué moderno suena aún este viejo maestro que paseaba por el ágora su desnudez libre y austera!  

    Si algún acontecimiento en los últimos años nos ha permitido sentir esa fraternidad natural, esa Humanidad de la que todos, abocados a un destino común, formamos parte, ha sido esta maldita pandemia que azota por igual a países de todas latitudes y continentes, tanto a los países más ricos como a los empobrecidos. Pero, tal vez, con mayor furia a los ricos porque es aquí donde más se concentran los perversos efectos de un sistema cuya lógica mercantilista no atiende a otra cosa que no sean balances de resultados, y a una ley de mercado que no es sino la ley del más fuerte, la de la selva.

    Pero esta pandemia que ya dura casi un año, ¡ay!, no nos ha cambiado sustancialmente. Por eso, Donald Trump, un embustero abusón, que no se ha distinguido por conducirse con respeto hacia valores esenciales como el cuidado de la Naturaleza, la justicia social o la defensa de los derechos fundamentales, aunque haya perdido las elecciones, ha obtenido millones de votos más que hace cuatro años, resultando ser el segundo candidato a presidente de los EEUU más votado de la historia. Esto ha sucedido en el país con más muertos por COVID del mundo.
    Afortunadamente, para esto sí que hay una vacuna bien testada a lo largo de la historia: una enseñanza pública, gratuita, laica y de calidad para todos. Ya lo vio otro eminente ateniense, el descreído Protágoras, que la incluyó en la Constitución que redactó para Turios, el sueño del gran Pericles, por encargo de este.
    Si, al rebufo de las dos encabalgadas crisis que padecemos, el fascismo no ha conseguido -por ahora- lo que alcanzó en la Europa de los años treinta -que venía de la Gran Guerra y del crack del 29-, es porque los índices de alfabetización de la sociedad europea actual son, afortunadamente, mucho mayores. Pero la amenaza de ese virus permanece y permanecerá siempre.
    Y con enseñanza pública gratuita me refiero a todos los niveles, desde infantil a enseñanza superior. La enseñanza pública inclusiva es el camino, el único camino. Y esto lo saben muy bien las religiones, las del alma y las del dinero. Por eso llevan siglos peleando por no soltar ese bocado de sus fauces, animadas por un cinismo (con permiso del de Sínope) embriagado de poder y dinero.

    Les sabe a poco que, en las escuelas públicas españolas, personal sin más criterio de selección que el de ser elegido a dedo por los clérigos (pero pagado con nuestros impuestos) esté impartiendo doctrinas religiosas en pie de igualdad con asignaturas científicas y humanísticas. En España, las religiones agraciadas son la católica, la musulmana y la judía.     A esto lo llaman ahora laicidad inclusiva. (Un episodio más en la descarnada lucha por apropiarse de las palabras).
    ¿Hasta dónde llega lo que ellos denominan arteramente "libertad de enseñanza"? ¿Se refieren a permitir que se enseñe que una mujer debe ocultarse para no despertar la fiera que todo hombre lleva dentro? ¿O a proclamar que la virginidad es una virtud y la homosexualidad una patología, cuando no un pecado? ¿A prohibir que se enseñe a Darwin? ¿A proscribir una tan necesaria como ausente educación afectiva y sexual?
    Sus antivalores e imposiciones, intolerables en un Estado de derecho, se están propalando hoy en nuestras aulas. La nueva ley educativa, LOMLOE o Ley Celaá, no me gusta, no. Pero no porque se pase, sino porque se queda corta, muy corta. No resuelve este gravísimo asunto. Y, sin embargo, la secta de la reacción clama al cielo.

    Va a ser, de nuevo, una ocasión perdida.

    ¿Habrá otra?

FILOSOFÍA Y LAICISMO